La Nueva Medicina Germánica – Esperanza para los pacientes de cáncer




Mi experiencia con la Nueva Medicina Germánica comenzó en 1992, cuando una amiga me prestó unas cintas magnéticas para que yo las evaluara. Terminaron en mi coche con un montón de otras Cintas que me habían pedido que escuchara, y un año más tarde la amiga me preguntó si las había escuchado o no. A decir verdad, ni siquiera recordaba que me las hubiera dado. De forma que esa misma tarde, camino a casa las puse en el toca-cintas finalmente. Lo que escuché fue revolucionario. Era trascendental y cambiaba todo lo que yo creía. Por unos momentos me sentí como amenazada, pero al mismo tiempo era lo mas extraordinario y hermoso que jamás había escuchado. Me permitió ubicar todo lo que sabía de medicinas alternativas en una nueva perspectiva. Respondía a mis preguntas sobre qué es lo que era la enfermedad, como comienza, como progresa, daba un sentido a la así llamada curación espontánea del cáncer. También explicaba las metástasis el porque a veces se obtenían resultados y a veces no, independiente de si el paciente era tratado de forma alopática o alternativa. ¡El conferenciante, el Dr. Ryke Geerd Hamer al mismo tiempo afirmaba que tenía las pruebas científicas! Esas cintas me enseñaron más sobre la naturaleza de las enfermedades que todos mis estudios de medicina alternativa en los anteriores catorce años.

Esencialmente, lo que el Dr. Hamer había descubierto era la prueba absoluta de la conexión entre la mente y el cuerpo. Y bajo prueba quiero decir que ha confirmad con sobre 40,000 estudios de casos desde el 1981, que un conflicto biológico crea una secuencia de eventos que simultáneamente afectan la psique, el cerebro y el órgano. Lo que es más, descubrió qué conflictos específicos crean estados de enfermedad particulares así como el cáncer del pecho, cáncer de los ovarios, leucemia, eczema, soriasis, cáncer al cuello del útero, cáncer a la próstata, asma, enfermedad del corazón, diabetes e hipoglicemia. L lista sigue y sigue. Es capaz de detector todo esto a nivel emocional (el conflicto mismo), el nivel físico (la manifestación de la enfermedad) y en el cerebro (confirmado con un escáner TAC, así llamada tomografía computerizada del cerebro). Había aprendido a detectar esto observando los relés cerebrales y cómo se ven en las tomografías. Además, había descubierto que todas las enfermedades tenían potencialmente dos fases con correlación directa a la duración del conflicto. Algunas enfermedades aparecían en su fase de conflicto activo mientras otras aparecían después de su fase de resolución, dependiendo del área del cerebro que había sido afectada. También descubrió que era la naturaleza exacta del conflicto la que determinaba qué parte del cerebro, específicamente qué relé vinculando tejido y órgano sería afectado.

En la primera fase, la fase de conflicto activo, el paciente generalmente sufría lo que hemos venido a conocer como enfermedades frías, tales como la angina de pecho, algunos cánceres (principalmente los adenocarcinomas) o pérdidas de función como la diabetes, hipoglicemia o esclerosis múltiple. Tenían las manos y los pies fríos, perdían peso y sufrían de insomnio a partir de las tres de la madrugada. Estaban en el estado que el Dr. Hamer ha llamado simpaticotonía.

La segunda fase solo comenzaba si es que el conflicto había sido resuelto. Esta fase es la fase cálida, o como la apela el Dr. Hamer, vagotonía, en la cual el paciente experimenta calor en las manos y los pies, duerme bien nuevamente y vuelve el apetito. Desafortunadamente esta también es la fase en que el paciente experimenta inflamación, fiebre, infección, artritis, dolores de cabeza, infartos al corazón, enfermedad de Hodgkin y no-Hodgkin, leucemia o cáncer intraductal (carcinoma de célula escamosa) del seno.

¿Cómo es que el Dr. Hamer llegó a esas conclusiones? La mayoría de los terapistas integrales han aceptado la conexión entre la mente y el cuerpo, pero nunca había sido comprobada.


Las investigaciones del Dr. Hamer oficialmente comenzaron en el hospital universitario de Munich, donde era jefe de medicina interna en la clínica del cáncer. El mismo se estaba recuperando de un cáncer e los testículos e instintivamente sentía que el evento estaba íntimamente ligad a un hecho dramático que hacía poco había experimentado en su vida. El hecho era la muerte de su hijo Dirk quien habí sido baleado por el príncipe de la casa de Saboya. En esta clínica le fue posible entrevistar a todos los pacientes que tenían cánceres del sistema reproductivo y así descubrir que todos ellos habían sufrido el mismo tipo de evento dramático antes de haber sido diagnosticados. Es entonces cuando descubrió que distintos tipos específicos de conflictos llevaban al desarrollo de tipos particulares de cáncer en el cuerpo.

¿Y qué precisamente quiere decir el Dr. Hamer cuando habla de “conflicto”? Todo el mundo tiene conflictos y todo el mundo sufre de estrés en su vida. El conflicto preciso que encontrara el Dr. Hamer tenía que ver con lo que denominó de naturaleza biológica. Un conflicto biológico, en contra distinción a un conflicto psicológico es una reacción elemental a un suceso en la vida de un individuo que lo ha pillado totalmente de sorpresa. Esto lo llevó a descubrir la Primera Ley Biológica, la “Ley Férrea del Cáncer” como la llamara, la cual involucra el impacto inmediato de un evento inesperado sobre la psique, el cerebro y el órgano en forma simultánea. De hecho, la mayoría de las personas describen este evento como un sentimiento de haber sido heridos como por un rayo, se les ponen frías las manos y los pies, pierden el apetito, dejan de dormir, y mentalmente le están dando vueltas continuas a su evento traumático, pero tienen dificultad de compartirlo con otras personas.

Estos conflictos biológicos pueden involucrar la separación de un ser querido, auto-desvalorización, un miedo muy intenso, una pelea seria que implica algo que sentimos que nos pertenece, heridas infligidas ya sea por accidente o por algún insulto o incluso temor por nuestras vidas o aquellas de alguien querido. La lista es muy extensa. Estas respuestas biológicas, según el Dr. Hamer habían sido pre-programadas en nuestros cerebros y eran la causa de la mayoría de los estados de enfermedad que conocemos hoy en día.

¿Qué es lo que sucede fisiológicamente al comienzo de este choque conflictivo biológico o DHS (síndrome de Dirk Hamer o Dirk Hamer Syndrom) como le llama el Dr. Hamer? En el momento del DHS, una serie de anillos concéntricos aparecen en un relé cerebral específico, dependiendo de la naturaleza exacta del conflicto, y comienza a generar una serie específica de eventos en el cuerpo físico. Lo que ocurre fisiológicamente depende del área específica del cerebro en que este DHS ha tenido su impacto. Estos anillos concéntricos son visibles en algunos casos incluso para aquellos que no tienen entrenamiento y originalmente se pensaba que eran artefactos inherentes a las TAC del cerebro. No se los podía explicar de otra manera hasta que el Dr. Hamer los investigara en 1982. El Dr. Hamer y el ingeniero jefe de la división de aparatos de escáner de Siemens formularon un protocolo de varios criterios que determinaba si los anillos concéntricos eran artefactos, o genuino reflejo de la situación en el cerebro. Entre ellos obtener los mismos anillos con otro aparato, movimiento de los anillos con movimiento relativo del cerebro (locus invariable a pesar de cambios de ángulo en el aparato). El protocolo fue co-firmado por Siemens y el Dr. Hamer.

La segunda ley biológica, “Ley de las Dos Fases”.
Si el área cerebral impactada está en el puente del tronco cerebral o en el cerebelo (el cerebro antiguo), mientras el conflicto se mantenga activo, el tumor crece. A penas se resuelve al conflicto el tumor deja de crecer. Para los conflictos con impacto en el cerebro (corteza y médula – cerebro nuevo), hay pérdida de tejido en la fase activa y regeneración en la fase de resolución. Si todo esto es cierto, ¿qué de las metastasis? Hay dos formas para que haya conflicto múltiple, y por lo tanto más de una lesión, explica el Dr. Hamer. O bien ha habido un nuevo conflicto, o bien el conflicto original tiene muchas facetas, cada una de ellas responsable de impacto en un relé específico. ¿Cómo confirma esto el Dr. Hamer? Pues la confirmación ocurre con el examen del escáner y la verificación en la experiencia del paciente.

En 1982 el Dr. Hamer observó formaciones peculiares en un relé específico vinculado al tejido afectado de un paciente seriamente enfermo. Fue entonces cuando descubrió que el cerebro actúa como intermediario entre la psique y el órgano. A partir de entonces se puso asiduamente a estudiar los TAC para evaluar si es que podía descubrir en ellos que sucedía a nivel de los órganos. Consistentemente observaba que cuando un paciente estaba en fase activa de un conflicto se notaba una serie de anillos concéntricos claramente delineados con foco central sobre el relé correspondiente al tejido u órgano afectados, pero en cuanto el conflicto se resolvía, estas formaciones anulares se enturbiaban y comenzaban como a disolverse. Poco a poco el Dr. Hamer perfeccionó su habilidad de distinguir detalles en los escáner hasta que ha logrado describir exactamente lo que pasa en el cuerpo y la etapa en que se encuentra el paciente.

Como resultado de sus investigaciones el Dr. Hamer formuló cinco leyes biológicas que le han permitido clasificar todas las enfermedades en forma tabular, indicando para cada enfermedad, el tipo de conflicto que la produce, el lugar en le cerebro donde se encuentran los anillos concéntricos, la forma en que la enfermedad s manifiesta en la fase de conflicto activo, y los hechos que pueden esperarse después de la resolución, en la fase de curación.

Es necesario hacer hincapié que la investigación del Dr. Hamer es empírica, y cada caso tiene que ser comprobado en tres niveles, la psique, el cerebro y el órgano. Para comprobar una enfermedad dentro del marco de las cinco leyes biológicas, es necesario que se confirmen siete criterios de orden histológico, de la topografía del cerebro (FH-anillos), de la topografía del órgano (lesión), el contenido del conflicto (psique), y criterios sobre los microbios presentes en la fase de curación. Una investigación exhaustiva y cuidadosa debe llevar a 126 hechos comprobables y reproducibles. Si una persona tuviera dos enfermedades, la cantidad de hechos reproducibles que predice la teoría se dobla.

Consideremos pues el caso del cáncer al seno, un tópico muy actual hoy en día. El Dr. Hamer encontró que en cada caso que estudiaba, había un asunto de separación en la vida de la mujer afectada. Era el tipo de tema de separación así como el tipo de relación con la persona en cuestión, los que determinaban qué seno era afectado, y también si es que el cáncer afectaba la glándula o el ducto galactóforo. Por ejemplo, para una mujer zurda, un conflicto de tipo madre-hijo/hija siempre afectaría el pecho derecho, en cambio un conflicto de compañero o compañera afectaría el seno izquierdo. Para la mujer diestra, es a la inversa. (Es fácil determinar si alguien es zurdo o diestro, basta hacerlos aplaudir, la mano que es superior, que entra al aplauso, representa el lado cerebral dominante, la mano que recibe es el lado no dominante). También descubrió que cuando lo afectado era la glándula, el tumor crecía mientras la mujer estaba en conflicto, el tumor dejaba de crecer cuando se resolvía el conflicto. Los relés de las glándulas mamarias se encuentran en el cerebelo (cerebro antiguo). Cuando se veían afectados los ductos mamarios, el tumor solo crecía tras la resolución del conflicto y este crecimiento duraba tanto como había durado el conflicto mismo hasta resolverse. El relé para los ductos (galactóforos) mamarios se encuentra el la corteza cerebral (cerebro nuevo). La observación del cuadro emocional de una paciente de cáncer de pecho cuando se hace en forma correcta lleva a saber cual es el tiempo apropiado para la terapia, y cual para esperar.

No cabe duda que las investigaciones del Dr. Hamer han sentado nuevas fundaciones para comprender la medicina, se ya la alopática o la alternativa. Ha descubierto la verdadera naturaleza de la enfermedad y permitido encontrar su sentido. Encontró las llaves de la salud y de la enfermedad y cementó la base para tratar correctamente a los pacientes para que estos se puedan recuperar con el menor estrés posible, y para controlar el avance de la enfermedad. Incluso descubrió las circunstancias en que uno no debe resolver conflictos puesto que las consecuencias en fase de curación pueden ser fatales. De tal manera que cualquier terapeuta que quiera trabajar con la Nueva Medicina Germánica debe informarse por completo de los descubrimientos del Dr. Hamer para así poder ayudar en vez de dañar al paciente.


CONCLUSIÓN

Por conclusión, el como aplicar la Nueva Medicina Germánica depende de varios factores muy importantes:

1. ¿Se manifiesta la enfermedad en la fase de conflicto activo o en la fase de resolución?

2. El tejido afectado: ¿crece o degenera?
3. ¿Es posible resolver el conflicto?

4. ¿Debe uno resolver el conflicto?

5. ¿Si es que se resuelve el conflicto, qué complicaciones se crean?

6. ¿Si fuera necesaria la cirugía u otra terapia, cual es el tiempo apropiado?



Este enfoque exclusivo a la medicina de mente/cuerpo solamente debe ser aplicado por un terapeuta muy versado en sus reglas. Idealmente sabe de anatomía y fisiología, y sabe como sonsacar el contenido del conflicto. Para confirmar lo que va encontrando necesita poder leer los escáner. Un terapeuta bien entrenado puede evaluar el estado de salud de sus pacientes desde cualquier punto de vista, desde el nivel psíquico, el nivel cerebral y el nivel orgánico, así como por la sintomatología tradicional de la enfermedad.


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