NO TE CALLES


























NO TE CALLES 
FUENTE: https://www.mindalia.com/noticias/no-calles/
Aprendamos a decir como nos sentimos, lo que deseamos, lo que pensamos…
Cuando tu respuesta es siempre el silencio, cuando no te atreves a decir a algo que no, cuando quieres quedar bien con todo el mundo…
Al final tu cuerpo enferma, revienta, explota… de la manera más inesperada: Una enfermedad grave, un ataque de ansiedad, una depresión, un ataque de ira, etc.
Y lo que es peor tu cuerpo se resentirá y también las personas a las que no has querido ofender, pues no entenderán ese cambio, esa enfermedad… y también la o las personas con las que al final explotes sin motivo.
Todo ello solo conseguirá que te sientas peor, entrando en una espiral de la que cada vez será más difícil salir.
El silencio comienza siendo una respuesta esperanzada, generosa y amable hacia aquellas personas que no queremos fallar, pero al final es una respuesta clasista y egoísta hacia nuestro propio conocimiento; creemos que anteponemos la felicidad de los demás callando y “aguantando” cuando lo que hacemos es sumergirnos en nuestro propio infierno, del que cada día será más difícil emerger.
Seamos consecuentes, dejemos la corrección a un lado y asumamos nuestros pensamientos.
Dejemos a un lado la lógica, sin martirizarnos por ello.
No nos machaquemos si un día decidimos abandonar la madurez y ser como niños.
Aprendamos a decir no, a reír de nuestras torpezas, a no tener en cuenta las faltas de los demás y sobre todo a hablar, decir y hacer conforme nuestro corazón nos dicte.
Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)

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