Última LUNA LLENA en Cáncer del año – 26/ 27 de Diciembre 2023

 

Al encontrarnos al borde del precipicio de un nuevo año, la luna llena en Cáncer el 26 de diciembre sirve como un recordatorio celestial del poder transformador de la introspección y la liberación emocional. Este evento lunar, bañado en la energía nutritiva de este primer signo de Agua, nos invita a detenernos, reflexionar y desprendernos de las cargas que nos han pesado durante el año pasado.

 

Cáncer, el gobernante materno de la Luna, encarna sensibilidad, cuidado y una profunda conexión con nuestro núcleo emocional. La Luna Llena en este signo despierta nuestro brújula interior, guiándonos hacia la autoconciencia y la sanación de heridas emocionales no resueltas. Nos invita a abrazar nuestra vulnerabilidad, expresar nuestros sentimientos con autenticidad y cultivar la compasión hacia nosotros mismos y hacia los demás.

 

A medida que nos acercamos al nuevo año, esta Luna Llena sirve como un recordatorio conmovedor del poder de soltar. Nos anima a liberar los apegos, resentimientos y arrepentimientos que nos han tenido cautivos, obstaculizando nuestro crecimiento y felicidad. Este proceso, aunque desafiante, allana el camino para nuevos comienzos, fomentando una sensación de apertura y posibilidad mientras damos un paso hacia el desconocido territorio del 2024.

 

La luna llena en Cáncer también enfatiza la importancia de nutrir nuestro bienestar emocional. Nos anima a crear un santuario de autocuidado, donde podemos reponer nuestras reservas emocionales y cultivar la resiliencia. Participar en actividades que nos traen alegría, pasar tiempo de calidad con nuestros seres queridos y practicar la conciencia plena son todas formas de nutrir nuestra armonía interior y prepararnos para los desafíos y oportunidades que nos esperan.

 

Con la Luna viajando cómodamente sobre su propio signo, trayendo placer a aquellos que celebran la

Navidad desde la cultura cristiana, que invita a quedarse en casa, cocinar, disfrutar de la tradición navideña, el Sol en Capricornio refleja una historia muy diferente, particularmente por su relación por trígono con Júpiter en Tauro, con quien discute las posibilidades financieras y de avance del próximo año,sin poder detenerse en trivialidades como la Navidad. La Luna nos invita a

relajarnos y el Sol en Capricornio, nos llena de culpa por relajarnos demasiado. La Luna a su vez, se encuentra entrelazada en una recepción mutuacon Júpiter y ambos residen en las exaltaciones del otro. Es decir, Júpiter en Tauro, signo donde la Luna encuentra su exaltación y la Luna en Cáncer donde

Júpiter hace lo mismo. Esto parece fortalecer el vínculo entre estos dos, y a nosotros los simples mortales parece llenarnos de una especie de optimismo, que el Sol en Capricornio, enriquece con agregada cautela. Es una buena fórmula, quenos marca el camino a seguir, con más fé, confianza y dirección. Pero claro está, con la Luna no se puede contar por mucho tiempo, así que agárrate a este

sentimiento de positivismo y visión, para que puedas recordarlo aún cuando ya se haya desconfigurado. Saturno, el Señor de los Anillos y la Responsabilidad, forma un trígono a la Luna y sextil al Sol, y es como si quisiera confirmarnos que el camino a seguir, aunque lleno de posibles obstáculos, promete logros importantes y el empoderamiento interno consiguiente, al darnos cuenta que podemos hacer más de lo que creemos, si nos lo proponemos con cordura, y sobre todo con la disposición al trabajo duro con los ojos en la más absoluta realidad. Una palmadita en la espalda de vez en cuando no nos viene mal.

 

Venus en los últimos grados de Escorpio forma un sextil a Plutón y trígono a Neptuno, lo que nos coloca en una posición de aceptación de los próximos cambios inminentes y los ya realizados. La imaginación se dispara y la demanda de cambio no nos parece tan mala idea, sino casi una prometedora aventura. Nuestra idea de amor, puede comenzar a transformarse cuando comprendemos que la posibilidad de detener a quien no quiere quedarse, es nula, y forzarnos a quedarnos, cuando algo nos pide soltar lo viejo, aquello que ya no nos ayuda a crecer, inútil. A partir del 29 de Diciembre, cuando Venus entre en Sagitario, por tanto entrando en recepción mutua con Júpiter en Tauro (cada planeta en el signo que el otro rige) nos ayudará a planear nuestro próximo año con más visión y cordura pero sobre todo con los pies en la tierra. Si debes decidirte por algo, espera hasta entonces.

 

La Luna Llena en Cáncer del año, es el momento cuando la Diosa de la Noche sale más temprano que de costumbre, como si tuviera prisa por vernos, ya que el Sol se va a dormir antes también. Transitando su propio signo la Luna en Cáncer parece más cómoda que nunca en el firmamento y nos augura una calma interna casi inquietante, aunque el Sol en Capricornio y perseguido por Mercurio y Marte en Sagitario, nos puede traer deudas impagadas y un Karma incómodo, si hemos estado negando nuestro corazón. Por el contrario, si hemos estado en línea con los pedidos del alma, puede favorecernos con

grandes momentos de iluminación y apreciación por la belleza de los momentos simples, aquellos donde el Estar es suficiente.

 

Feliz Luna Llena y Feliz Año Nuevo a Todos/AS, si tienes la suerte de estar en algún tranquilo del

mundo. GRACIAS por acompañarme por tanto años y por compartir conmigo vuestro amor por este magnífico arte astrológico!

 

Cristina Laird – Astrologia Arquetipica

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