ENRIC CORBERA: “LA LIBERTAD ES QUE LAS EMOCIONES NO NUBLEN TU MENTE NI CONTAMINEN TU CORAZÓN”



El español Enric Corbera conversó con Revista Mundo Nuevo sobre el ser humano y cómo nuestros pensamientos y creencias influyen en nuestras vidas y en el entorno, en aquello que conocemos como realidad, frente a lo cual es enfático al señalar que lo único que debemos sanar es nuestra percepción, pues cuando alguien se cuestiona su verdad, inicia el camino hacia el despertar de la conciencia.

Alejandra Vidal de la Cerda, 29/08/2017


Enric Corbera (63 años) es hoy en día unos de los hombres más conocidos a nivel mundial por ser uno de los “líderes” en materia de transformación personal. A través de la Bioneuroemoción, método creado por él, enseña cómo manejar los estados emocionales durante distintas situaciones de nuestras vidas, poniendo énfasis en un proceso libre de juicios y de justificaciones.  Enric Corbera (63 años) es hoy en día unos de los hombres más conocidos a nivel mundial por ser uno de los “líderes” en materia de transformación personal. A través de la Bioneuroemoción, método creado por él, enseña cómo manejar los estados emocionales durante distintas situaciones de nuestras vidas, poniendo énfasis en un proceso libre de juicios y de justificaciones.

Sin quererlo, este Ingeniero Técnico Industrial, Naturópata, Sofrólogo y Licenciado en Psicología, ya lleva más de 20.000 alumnos en todo el mundo, los que se suman a otros miles de seguidores que observan lo que dice y lo que enseña en charlas y videos que se propagan y comparten a través de internet. De visita en Chile, Corbera podrá compartir con sus alumnos y seguidores en dos instancias, oportunidades en las cuales profundizará en la Bioneuroemoción y otras técnicas, que permiten que los seres humanos puedan vivir mejor y encontrar el propósito de sus vidas.




¿Cómo empezaste a encontrar tu camino? ¿Cuáles fueron los hitos que te marcaron?

El camino no se encuentra, lo estás haciendo constantemente. Es un sendero que se abre a tu paso y se cierra detrás. Es un sendero que se abre a medida que tú vas tomando conciencia de quién eres y de cuál es tu sentido en la vida. En este sendero, van apareciendo tus maestros (en forma de libros mayoritariamente en mi vida). Es un camino particular que todos vivimos, y que se puede explicar en el famoso Mito del Héroe, o proceso de Individuación, tal como nos expresan grandes maestros como Carl G. Jung, Joseph Campbell o Eric Newman, entre otros muchos, en el ámbito de la ciencia, de la filosofía, de la psicología y del humanismo en general, así como los grandes maestros espirituales, como Buda, Lao Tse, Jesús, etc., que me inspiraron.

¿Qué es la Conciencia de Unidad? ¿Cómo se provocaría y por qué es tan importante?

La Conciencia de Unidad es la energía infinita que sustenta las miríadas de partículas de conciencia en un mar de dualidad. La Conciencia de Unidad no es algo que uno deba de adquirir, pues es la esencia de la cual emanamos todos. Solamente hay un objetivo y un sentido en nuestras vidas, y este es desarrollar la Conciencia de Unidad en nuestra Conciencia Dual. Saber trascender los opuestos vendría a ser como si el Reino de los Cielos se instaurara en la Tierra. Cuando las conciencias acercan las polaridades, rechazan el posicionamiento como ataque al otro, y comprenden que estas no pueden existir la una sin la otra, entonces, todo se complementa.  La Conciencia de Unidad integra las polaridades y permite con ello que aparezca la luz del conocimiento. Vivir en la dualidad, en la creencia en la separación, es vivir en el dolor y en el sufrimiento, es creer que la causa de todo lo que te ocurre y sus posibles soluciones está afuera. El cambio que tanto anhelas o surge de ti de una forma espontánea o no es cambio. Entonces, estás en la creencia en el control que es la esencia de la Conciencia Dual.

Hay que estar alerta con las divagaciones de la mente, pues de alguna forma están creando nuestra realidad.

¿Por qué la percepción de las personas se llena de prejuicios?

Lo único que debemos sanar es nuestra percepción. Esta nace como consecuencia de que siempre nos estamos proyectando y la proyección surge de la resistencia a dejar entrar en nuestra psique la idea de que lo que veo, lo que percibo, en fin, lo que proyecto, forma parte de mí. Esta resistencia crea un vacío en nuestra psique, que a la corta o a la larga se nos puede manifestar en un síntoma físico. Estas son palabras del gran psicólogo transpersonal Ken Wilber.

Cuando alguien se cuestiona su verdad, cuando toma conciencia de que su percepción es pura interpretación, entonces comienza el camino hacia el despertar de la conciencia.

¿Cómo aprendemos a autoobservarnos?, ¿cómo nos percatamos de nuestras falencias y virtudes, para desde allí mejorar nuestras vidas?

Nosotros enseñamos en nuestro método de Bioneuroemoción a desarrollar la capacidad de autoindagación y de autogestión de nuestros estados emocionales. Hay que desarrollar la Conciencia de Unidad, evitando todo juicio, toda crítica, evitando cualquier comentario ofensivo, con la conciencia de que lo que digo habla más de mí que del otro. Saber que lo que más me molesta o me agrada del otro es una información que está en mí; que siempre nos estamos proyectando, y saberlo, nos permite desentrañar los hilos que nos tienen atrapados en situaciones y conductas que no alcanzamos a comprender por qué nos ocurren. Aprendemos a tomar conciencia de que siempre estamos en la mente justificativa, que hay que ir más allá si realmente queremos alcanzar el conocimiento de nosotros mismos, que es la fuente del verdadero Ser.

¿Por qué llegamos a crear y mantener ilusiones? ¿Qué ocurre en el camino que nos encasilla en ciertos roles?

Parafraseando a Anthony de Mello, él nos dice que nuestros apegos, nuestras decisiones, nuestros sufrimientos, nuestras manipulaciones, nuestra necesidad de control, etc., son fruto de nuestra programación inconsciente. Somos menos libres de lo que pensamos; nos queda un hálito de conciencia, la cual nos permite estar aquí y hablar de lo que estamos hablando. Hay lealtades familiares, hay lealtades invisibles, hay silencios, secretos, sufrimientos que yacen ocultos en nuestra psique inconsciente. Tomar conciencia de ello nos permite liberarnos de las cadenas que condicionan nuestras vidas y liberar a nuestros ancestros de información tóxica. Damos un sentido más amplio que permita trascender la información y alcanzar otro nivel de conciencia, otra vibración que nos permita vivir otra vida y sembrar semillas para un mundo más coherente, más en paz.

¿Qué es para ti la libertad? ¿Qué implica ser libre?

Una persona no será libre hasta que comprenda el sentido de su vida. La libertad es la capacidad de gestionar cualquier situación en tu vida, sin que las emociones nublen tu mente y contaminen tu corazón. La libertad implica tener conciencia de que hay un Orden, una Inteligencia, un Diseño Cósmico, que se expresa en la forma de lo que llamamos vida. La libertad es la plena comprensión de que uno es el que tiene el poder de transformar su vida, sin excusas, sin justificaciones y sin explicaciones donde los demás sean los culpables. El sentido último de la libertad es saber que no hay un “cómo”, un “cuándo” y un “de qué manera”. Es resumen, es saber que lo que tengas que hacer, lo sabrás en su debido momento.



La cuna de la enfermedad está en nuestra mente, el cuerpo sencillamente la expresa.

¿Crees que el ser humano puede adaptarse y deberá adaptarse a un mundo nuevo, con problemas medioambientales, alimenticios y de agua? ¿Qué opinas de las voces que señalan que pronto veremos el fin del ser humano? ¿No será el inicio de uno nuevo?

El ser humano vive en el mundo que su conciencia proyecta. No busquemos culpables ni justificaciones. Max Planck —el padre de la mecánica cuántica— ya lo decía: “Lo que importa es la conciencia”. La conciencia es la que crea nuestra realidad, el Campo de Inteligencia Infinito solo expresa lo que nosotros somos capaces de ser.

¿Es necesario el sufrimiento para el crecimiento o es más bien para tomar conciencia? ¿O podríamos saltarnos eso?

Un Curso de Milagros nos enseña que el sufrimiento es algo que la deidad desconoce por completo. Sufrir es un acto egoísta, es no aceptar, es no comprender que todo tiene una razón de ser. Es querer que las cosas sean de la forma que tú quieres que sean. Aquí nace el sufrimiento, que es puro apego. Tengo ejemplos en mi vida de personas que al hacer la Bioneuroemoción, al aplicar el Curso de Milagros, han trascendido el sufrimiento y han alcanzado la paz interior, que es el propósito del mismo. En cada situación, tú tienes el poder de elegir: ser víctima o maestro de cada situación. Aceptar, entregarse a la Conciencia de Unidad, el rendirse a que tú no sabes lo que es mejor para ti ni para nadie, es auténtica iluminación.

¿En qué consiste el Curso de Milagros y por qué le dices libro cuántico?

Es un libro Advaita, que emplea terminología judeo/cristiana. Te enseña a desarrollar la conciencia de que todo está unido e interrelacionado. Te muestra que vivimos en un mundo dual, que es pura ilusión, pues la separación es imposible, pero que es posible que la vivas, por la sencilla razón de que así lo crees. Nos hace tomar conciencia de la importancia que tiene el pensamiento, que tenemos que vigilar nuestros juicios, pues todo ello crea nuestra realidad. Es un libro cuántico, porque te enseña que todo es información y que siempre la estamos proyectando. Te señala que todo lo que nos rodea está relacionado con nuestra conciencia y que todo aquel que está involucrado en una situación desempeña el papel que le corresponde. Todo es vibración, todo es resonancia y todo se complementa. Estos son principios cuánticos.

¿Podemos cambiar nuestra realidad espiritual y emocional? ¿Crees que a través de la voluntad podamos cambiar nuestra realidad física, por ejemplo, frente a una enfermedad o limitación?

El poder está en nosotros, aunque nos enseñan que está afuera. Desarrollar la Conciencia de Unidad llevará nuestra vida a otra realidad. La creencia en la separación es la sede del egoísmo, del miedo, del sacrificio, del dolor y de la enfermedad.  Este cambio no se puede hacer a través de la voluntad. No es un cómo o un qué hay que hacer. Es un estado en que la mente solo percibe lo que es, que todo está unido y todo está interrelacionado. Lo que suceda en el mundo, en un teórico futuro, depende absolutamente del “aquí y el ahora”, pues es lo único que existe: “el momento presente”. La cuna de la enfermedad está en nuestra mente, el cuerpo sencillamente la expresa. Parafraseando a la UNESCO, en su constitución, y para que se entienda bien lo que quiero decir, ella expresa lo siguiente:

“Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz”.




¿Cómo podemos aquietar la mente, estar en el presente?

El pasado no existe, solamente nos recuerda viejas heridas y muchas experiencias de culpabilidad. El futuro es una incógnita. La mente se enferma, porque se lamenta del pasado y quiere controlar el futuro, y con ello lo único que consigue es repetir los errores. Lo único que existe es el presente y lo contaminamos con cosas que pasaron y con cosas que no sabemos si pasarán. Nuestra mente, con sus pensamientos puestos al servicio de esta paranoia, lo único que consigue es repetir las soluciones a los mismos problemas y a esto le llamamos historia.

Para sanarnos, para estar tranquilos y en equilibrio, ¿qué deberíamos hacer y cómo?

No hay un cómo ni un no hacer. Esto es creer que la solución está afuera, y esta solamente está en nuestros corazones, con la conciencia abierta a las posibilidades infinitas. Si alguien quiere una manera, que es milenaria, pues venga: no juzgues. No lo haríamos si supiéramos la fuerza creadora que tienen nuestros juicios y nuestros pensamientos. Somos demasiado condescendientes con nuestra mente. Hay que estar más alerta con las divagaciones de ella, pues de alguna forma está creando nuestra realidad.

¿Qué crees que falta, o qué debería pasar, para que el mundo cambie o mejore?

No sé la respuesta, pues no hay una sola solución, hay una infinidad de ellas. Yo abogo, como tantos otros, por liberarnos de creencias que nos separan, que nos anulan, que no nos permiten pensar libremente. Debemos comprender que no existiría la luz si no existieran los polos negativos y positivos, que la única verdad es la integración, el dejar de posicionarse como si esta fuera la única verdad. Es necesario liberarse de la necesidad de creer en “tener la razón, la verdad”.

¿Cómo podemos apoyar a nuestros hijos para que, en un mundo cambiante, acelerado, violento muchas veces, logren mantener su centro y no caigan en un sinsentido?

Nuestros hijos viven en el mundo que tienen que vivir. Lo único que podemos hacer por ellos, que es lo que yo hago con los míos, es enseñarles a que, si quieren paz en sus vidas, comprendan que en el mundo dual que vivimos, las polaridades se manifestarán, pues este es su “sino”. Deben aprender a vivir entre los opuestos, saber gestionarlos, sin caer en la trampa del juicio y del posicionamiento a ultranza. Henry Ford nos decía que, si queríamos tener éxito en nuestras vidas, teníamos que ponernos en la posición del otro. Otros pensadores y estudiosos de las ciencias nos recuerdan que la integración de las polaridades nos ofrece la auténtica solución a los problemas.

Fuente: Mundo Nuevo



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