VIVIR COMO SI LA NATURALEZA IMPORTARA: ECOLOGÍA PROFUNDA




El término “Ecología Profunda” fue acuñado por Arne Naess y se refiere a un enfoque profundo y espiritual sobre la naturaleza, el que se deriva de una apertura más sensitiva hacia nosotros mismos y hacia la vida que nos rodea. La esencia de la ecología profunda brota, pues, naturalmente, del hecho de preguntarnos en profundidad sobre la vida humana, la sociedad y la naturaleza
La ecología profunda es mucho más que una aproximación fragmentaria a los problemas medioambientales, una aproximación que intenta articular una visión religiosa y filosófica comprehensiva sobre el mundo. Sus fundamentos hay que buscarlos en aquellas intuiciones y experiencias con respecto a nosotros mismos y a la naturaleza que surgen espontáneamente de la conciencia ecológica junto a ciertas visiones naturales sobre la política y la sociedad.
La mayor parte de sus temas de interés son los tópicos que han preocupado a la filosofía y a la religión de todos los tiempos. ¿Qué significa ser un individuo único? ¿Cómo puede el ser individual conservar y potenciar su singularidad sin dejar de participar en un sistema global en el que no existe discontinuidad entre el ser y el otro? Una perspectiva verdaderamente ecológica puede conducir a aquello que Theodore Roszac denomina “el despertar de una totalidad que es algo más que la suma de sus partes. El espíritu de tal disciplina es, pues, contemplativo y terapéutico.”
La conciencia ecológica y la ecología profunda se hallan en abierta contradicción con la visión del mundo imperante en las sociedades tecnocrático-industriales que consideran que los seres humanos estamos aislados y separados y que debemos ejercer nuestro poder sobre el resto de la creación. Esta visión del ser humano como una especie superior que se halla separada de la naturaleza es una manifestación de un patrón cultural que ha venido obsesionando a la cultura occidental desde hace miles de años, el concepto de “dominio”: el dominio de la humanidad sobre la naturaleza, de lo masculino sobre lo femenino, de los ricos y los poderosos sobre los pobres, y, en suma, de la cultura occidental sobre la cultura oriental.
La conciencia ecológica profunda, por su parte, nos permite ir más allá de estas ilusiones erróneas y peligrosas. Según la ecología profunda, el estudio de nuestro lugar en el planeta Tierra nos obliga a reconocernos como parte de una totalidad orgánica. Pero ir más allá de la estrecha visión científico-materialista de la realidad nos obliga a fundir sus aspectos materiales y espirituales. Los líderes intelectuales más destacados de la visión del mundo imperante han tendido a considerar a la religión como una “mera superstición” y, en consecuencia, han subrayado la subjetividad de las antiguas prácticas espirituales y de la iluminación. La conciencia ecológica profunda, por su parte, constituye la búsqueda de una conciencia y de un estado de ser más objetivo mediante un cuestionamiento activo profundo, un proceso meditativo y un estilo de vida
En el contexto de las diferentes tradiciones espirituales -cristianismo, budismo, taoísmo e iglesia nativa americana, por ejemplo- son muchas las personas que se han planteado en profundidad estos interrogantes y que han cultivado la conciencia ecológica y, si bien estas tradiciones difieren en muchos aspectos, todas ellas coinciden, sin embargo, en lo que respecta a los principios fundamentales de la ecología profunda.
El filósofo australiano Warwick Fox ha expresado sucintamente que la intuición central de la ecología profunda “es la idea de que no podemos establecer ninguna división ontológica definitiva en el campo de la existencia. En la realidad no existe ninguna diferencia radical entre el dominio humano y el dominio no humano… mientras sigamos percibiendo este tipo de fronteras no alcanzaremos a comprender qué cosa es la conciencia ecológica profunda.”
A partir de esta intuición fundamental característica de la conciencia ecológica profunda, Arne Naess ha desarrollado dos “normas últimas” -dos intuiciones que no se derivan de ningún otro principio o intuición- a las que sólo puede accederse mediante un proceso de cuestionamiento que nos revela la importancia del nivel filosófico y religioso. Estas intuiciones, sin embargo, no pueden ser verificadas mediante la metodología de la ciencia moderna, basada en premisas mecanicistas y en una definición excesivamente estrecha de los datos. Se trata de “la autorrealización y la igualdad biocéntrica”.

Autorrealización
La norma de la autorrealización propuesta por la ecología profunda está relacionada con las grandes tradiciones espirituales de la mayor parte de las religiones del mundo y trasciende la noción occidental moderna que define al ser como un ego aislado cuyo impulso primario estriba en la gratificación hedonista o en una idea muy limitada de salvación individual en esta vida o la siguiente. El crecimiento y el desarrollo espiritual comienza cuando dejamos de concebirnos y de vernos a nosotros mismos como egos aislados que se hallan en oposición y nos abrimos a la identificación con otros seres humanos, comenzando por nuestra propia familia y siguiendo con nuestros amigos hasta terminar abrazando a toda la especie humana. Sin embargo, la ecología profunda va un paso más allá de esta identificación con la humanidad y subraya también la necesidad de llegar a identificarse con el mundo no humano. Debemos, pues, aprender a mirar más allá de las creencias y presupuestos de nuestra sociedad contemporánea, más allá de la sabiduría convencional de nuestra época y lugar, y esto sólo puede lograrse mediante un proceso meditativo de cuestionamiento profundo. Sólo de este modo podremos alcanzar la plena madurez de nuestra personalidad y de nuestra singularidad.
Una sociedad nutricia y no dominante puede resultar sumamente útil en el “trabajo real” de llegar a convertirnos en personas íntegras. Este “trabajo real” puede ser definido simbólicamente como la realización del “ser en el Ser”(entendiendo por “Ser” la totalidad orgánica) y también podríamos resumir en una frase el proceso del pleno desarrollo del ser diciendo: “Yo no puedo salvarme mientras no lo hagan todos los individuos”, (y entendiendo aquí por individuo no sólo al individuo humano sino -además de toda la humanidad- a las ballenas, los osos pardos, los ecosistemas de los bosques húmedos, las montañas, los ríos y el más diminuto de los miocrobios).

Igualdad biocéntrica
La intuición de la igualdad biocéntrica afirma que todas las cosas tienen el mismo derecho a vivir, crecer y alcanzar sus propias formas individuales de expresión y autorrealización dentro del marco superior de la Autorrealización. Esta intuición básica se resume en la idea de que todos los organismos y entidades que pueblan la ecosfera participan de la misma totalidad interrelacionada y que, por consiguiente, tienen el mismo valor intrínseco.
Este concepto de igualdad biocéntrica está estrechamente relacionado con la noción de Autorrealización omni-inclusiva en el sentido de que, si dañamos a la naturaleza, en realidad nos estamos dañando a nosotros mismos. Desde este punto de vista, todo está interrelacionado y no existe frontera alguna. Pero, en la medida en que percibimos las cosas en tanto que entidades u organismos individuales, esta intuición nos conduce a respetar a todos los individuos -humanos y no humanos – como parte de la totalidad sin sentir la necesidad de establecer un orden jerárquico entre las distintas especies que se halle coronado por el ser humano.
Las implicaciones prácticas de esta intuición, o de esta norma, nos invitan a vivir causando el menor impacto posible sobre las otras especies y sobre el planeta en general. Entonces veremos otro de los aspectos de este principio fundamental: simple en medios y rico en objetivos
En tanto que individuos y comunidades humanas tenemos necesidades vitales que van mucho más allá de la satisfacción de nuestras necesidades básicas -como el alimento y el abrigo, por ejemplo- necesidades entre las que se incluyen también el amor, el juego, la expresión creativa, la relación con un determinado paisaje (o con el conjunto de la naturaleza), la relación íntima con los demás seres humanos y la necesidad vital del desarrollo espiritual para llegar a devenir seres humanos maduros.
Es muy probable que nuestras necesidades vitales materiales sean mucho menores de lo que generalmente creemos. La abrumadora publicidad de las sociedades tecnocrático-industriales alimenta falsas necesidades y deseos destructivos que sólo sirven para aumentar la productividad y el consumo, lo cual, de hecho, no hace sino impedirnos afrontar de manera directa, objetiva y desde el principio, la necesidad de llevar a cabo un “trabajo real” de crecimiento y maduración espiritual.
La mayor parte de las personas no se sienten partícipes de las ideas propugnadas por la ecología profunda, pero reconocen, sin embargo, nuestra necesidad vital – y, en realidad, la necesidad vital que tiene toda forma de vida- de vivir en un entorno natural de calidad, generando la menor cantidad posible de residuos tóxicos, evitando la contaminación nuclear, el smog y la lluvia ácida y manteniendo los suficientes bosques como para poder permanecer en contacto con nuestras fuentes, con los ritmos naturales y con el flujo del tiempo y el espacio.
Las normas últimas propuestas por la ecología profunda se apoyan en una visión de la naturaleza, de la realidad y del lugar que ocupamos como individuos (múltiples en la unidad) en el esquema global de las cosas. Dichos principios no pueden ser abordados de un modo meramente intelectual, sino que tan sólo pueden ser aprehendidos experiencialmente. El cuadro que presentamos a continuación resume la diferencia existente entre la visión del mundo predominante en nuestra sociedad y la visión que nos propone la ecología profunda.

Bill Devall y George Sessions
Fuente: Mundo Nuevo




EL PODER DEL TAO - Marinoff Lou






Cómo hallar la serenidad en tiempos cambiantes. Por el autor de Más Platón y menos Prozac.
En El poder del Tao, el filósofo Lou Marinoff muestra cómo el Tao puede servir como potente remedio contra el estrés, la ansiedad y los retos cotidianos que conlleva el vivir en nuestro impredecible y siempre cambiante mundo. El Tao resulta especialmente útil en esta época de crisis económica, degradación medioambiental, urbanización descontrolada, conflictos culturales y agitación política.
Como en libros anteriores del autor, en El poder del Tao se encuentran las claves para solucionar los problemas sin fundamentar los métodos en ideas esotéricas, por un lado, o en la química psiquiátrica, por otro, sino, sencillamente, revisando la filosofía –todas las filosofías, no sólo la occidental– con una mente abierta y mejor educada.
Durante más de dos mil quinientos años la filosofía taoísta ha ayudado a cientos de millones de personas a alcanzar de modo duradero la ecuanimidad, la serenidad y la felicidad. El poder del Tao dilucida las enseñanzas fundamentales de Lao Tzu, aplicándolas a cuestiones a las que nos enfrentamos a diario en los ámbitos de la salud y el bienestar, el amor y el matrimonio, la creatividad y la profesión, los logros y ambiciones personales. Cada capítulo está repleto de ilustrativos casos prácticos que revelan que tanto emperadores, atletas y artistas como ciudadanos corrientes han accedido al poder del Tao. La sabiduría taoísta puede restablecer el equilibrio en las relaciones humanas precarias, promover la calma ante la enfermedad y la muerte, y capacitarnos para ser mejores ciudadanos y líderes más sensatos. Armonizando la naturaleza y el sustrato humano, el Tao nos enseña a alcanzar nuestro verdadero potencial y a evitar la envidia, la avaricia y la ira.


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DR. JORGE CARVAJAL: “LA FELICIDAD ES EL INDICADOR MÁS IMPORTANTE DE LA SALUD”



Tras una exhaustiva formación, incluyendo la titulación en Medicina, a finales del siglo XX el doctor Jorge Carvajal impulsó en Colombia, junto a otros médicos, una nueva propuesta de salud integrativa y holística: la Sintergética. Desde entonces, y a lo largo de más de 20 años de investigación y aplicación clínica, miles de pacientes y profesionales en todo el mundo han compartido su técnica.

Doctor, podría resumir de forma sencilla, qué es la Sintergética.

Es un método que busca una integración operativa de los diferentes sistemas y cosmovisiones médicas del mundo, resaltando su complementariedad.

La Sintergética no es una nueva especialidad, pues más bien propone la integración interdisciplinaria para restaurar la visión global del ser humano. No pretende convertirse en una nueva ciencia en el sentido convencional, pues considera que en el arte de sanar se incluyen aspectos humanos y espirituales, con variables que no pueden ser exploradas sólo por el método científico establecido.

La Sintergética es una hija de la vida, ha partido de la necesidad de buscar respuestas clínicas allí donde como médicos tradicionales teníamos limitaciones insalvables. Partió de los hechos. Detrás de cada propuesta Sintergética hay historias vivas que la sustentan. Propone un abordaje no invasivo con tecnologías apropiadas que favorecen la utilización del potencial de la propia naturaleza para restaurar el equilibrio.

El modelo sintergético se fundamenta tanto en las antiguas visiones sobre los movimientos de la energía y la conciencia, como en las modernas concepciones sistémicas. Se nutre de los hallazgos de la ciencia médica occidental, integrándola en el amplio contexto de una visión integral que incluye las cosmovisiones de las medicinas tradicionales.

Como modelo de alta compatibilidad, la sintergética nos propone estudiar los comunes denominadores de los sistemas médicos, que vistos bajo la lupa de la conciencia como campo unificado, se pueden distribuir en los siguientes territorios:

-La medicina Occidental: es el territorio de la materia, que comprende la biología celular y molecular.

-La medicina tradicional china: es el territorio de los distintos tipos de energía, su circulación y correlaciones.

-La medicina tradicional hindú: es el territorio de la información que comparte hoy con el enfoque sistémico que confluye en la medicina integrativa.

La sintergética propone la integración de todos estos territorios a través del hilo conductor de la conciencia que, como un común denominador, recorre integrándolos en un campo unificado, los campos de la materia, la energía y la información.

¿Cuál ha sido el recorrido personal, académico y profesional que le ha conducido a la propuesta de la sintergética?

Los cauces de la vida me llevaron a la propuesta de la sintergética en un proceso tan intenso como la necesidad vital de sentido. Con el tiempo se han ido uniendo todos los hilos en un tejido cuyo diseño se fue revelando con los resultados clínicos. La medicina occidental que practico y admiro, médicos tradicionales, culturas, países, maestros y discípulos han ido nutriendo permanentemente un proceso de aprendizaje. Han sido cuarenta años con un sentimiento de estar siempre comenzando, pues todos los que estamos en este proceso sentimos que cada día nos renovamos. La única expectativa es hoy la de seguir aprendiendo de alumnos y pacientes, que en todos estos años han sido los mejores maestros.

Los primeros pasos que di por la región selvática limítrofe entre Colombia y Panamá, cambiaron mi modo de ver el mundo, la salud, la enfermedad, la muerte. Y hasta la misma vida. Allí el proceso de búsqueda se nutrió de la sabiduría de los pueblos originarios, a través de los chamanes de la etnia de los Cunas y los Emberáes. No fue fácil para el médico clásico que aún hoy vive dentro de mí. Me resistí muchas veces a las evidencias, pero allí estaban vivas y vigentes otras formas efectivas de ver el mundo y relacionarse con la enfermedad.

Por un hecho aparentemente fortuito, en esa misma región surgió la feliz oportunidad de viajar durante años por muchos países y conocer en primera persona a investigadores pioneros en el uso de terapias complementarias. El resto ha sido comprender que tanto en la llamada ciencia oficial como en las alternativas, hablábamos diferentes lenguajes para referirnos a un mismo fenómeno: la vida. Comprendí que podíamos unir las distintas piezas del puzle producidas por nuestras distintas posturas como observadores, recreando el paisaje íntegro de la vida. Desde entonces, y a partir de la década de los ochenta, mi pasión ha sido la de buscar correlaciones y comunes denominadores que nos permitan hablar un lenguaje común y generar una práctica terapéutica integral.

¿Hasta qué punto nuestra vida y nuestra salud son un reflejo de nuestras creencias y convicciones?

Es ya un hecho para la ciencia de hoy que con nuestras creencias y convicciones modelamos nuestras moléculas y determinamos la gestión de nuestra energía y nuestra salud. Parodiando al poeta Jorge Luis Borges, podríamos decir que nuestros niveles de salud son como arcilla que nuestra conciencia moldea a su antojo.

Nuestras ideas acerca de nosotros y del mundo constituyen el contexto que da sentido a los textos físicos, emocionales o mentales de nuestra vida. Vivimos en culturas que son sistemas de creencias, determinantes de nuestros modos de relación. Y estos sistemas de creencias son el componente esencial de la epigenética, que no sólo son moléculas. Y es que nuestras creencias son creadoras: tanto si son ciertas como si son falsas, nos ayudan a facilitar o bloquear, según el caso, los programas genéticos que determinan la calidad de nuestra adaptación a la vida y nuestra salud. En medicina es bien conocido que lo que creemos del medicamento, del médico o de la enfermedad, incide significativamente en la evolución de las enfermedades. Lo que tal vez no sabíamos bien es que lo que el médico o terapeuta cree de lo que hace también cuenta en los resultados. Esto es cierto para todas las medicinas, sean clásicas o alternativas. La pluma en la cabeza del chamán en el amazonas o la blusa blanca del médico o sus diplomas, en su respectivo contexto cultural, son muy importantes a la hora de explicar los resultados clínicos.

Salud y felicidad, ¿son las dos caras de una misma moneda?

Las dos, salud y felicidad, están en ambas caras de la moneda de la vida. Sin las dos, que no se pueden separar, no habría ningún valor, que es al fin de cuentas lo que simboliza la moneda con sus dos caras. La felicidad es, en mi opinión, el indicador más importante de la salud. La infelicidad afecta negativamente todos los sistemas orgánicos a través de la llamada red mente-cuerpo, constituida por códigos de inteligencia representados en moléculas como neurotransmisores y neuropéptidos, que tienen receptores en todas las partes del organismo. Vinimos a ser felices, y la mejor manera de conseguirlo es haciendo felices a otros. Dar felicidad genera más felicidad. Y más salud.

Retomando la propuesta de la Sintergética, ¿cuál es la característica diferenciadora que ofrece?

La que des especializa y desdiferencia. La que ofrece un hilo conductor tendiendo puentes y revelando complementariedades. La que ofrece un programa de alta compatibilidad (software) que puede ser utilizado por los discos duros de todos los sistemas médicos del mundo. Esto incluye no sólo una nueva visión del hombre, la salud y la enfermedad, sino una nueva tecnología terapéutica apropiada y no invasiva, que incluye modalidades originales de empleo de campos magnéticos, luz, color, láser, sonido y sistemas de recodificación de la información biológica normal. Esto último se traduce en la práctica por el empleo de una tecnología de filtros que amplifican y entran en resonancia con la información del organismo, sistemas RAM.

En su propuesta hay un concepto clave que es la autogestión de la salud: ¿en qué consiste y qué supone de participación por parte del paciente?

En nombre de la ciencia y la objetividad no podemos convertir el sujeto en un objeto. El mejor paciente es el impaciente. El que no se somete. El que no depende. El que participa con el equipo de salud de su programa para salir de la enfermedad. El que reconoce su participación consciente o inconsciente en la génesis de su enfermedad, y descubre también su potencial para sanarse. El que promueve responsablemente su salud.

¿Qué ofrece la Sintergética a un paciente que no pueda encontrar en la medicina convencional?

No es la medicina convencional o la Sintergética. Las dos van de la mano con otros sistemas médicos. En Sintergética consideramos que disbalances en los sistemas de información y energía preceden a las alteraciones orgánicas. Pero buena parte de estos trastornos infoenergéticos tienen su origen en nuestros campos emocionales y mentales. La enfermedad indica con frecuencia nuestro modo de relacionarnos con nosotros y con el mundo. El problema de la salud no sólo es considerar la enfermedad. Esta es también un asunto de conciencia y tiene que ver con el modo en que vivimos.

¿Qué tipo de profesionales practican Sintergética?

En general son profesionales médicos, enfermeras, psicólogos, fisioterapeutas, osteópatas, kinesiólogos, pero tenemos en el mundo profesionales de todas las especialidades médicas, que sin renunciar a su especialidad practican la Sintergética como un modo de ensanchar el horizonte de su práctica. Según el país y su legislación, el perfil de quienes se capacitan en el ejercicio de la Sintergética cambia. Pero además de los grupos profesionales, muchas personas de todos los campos de la actividad humana se han aproximado a la Sintergética, no con el objetivo de emplearla terapéuticamente sino con el ánimo de ensanchar su propia visión del mundo. Una buena parte llega a la Sintergética en busca de sentido.

Y la impresión de quienes han pasado por este tipo de formación es que ahora tienen herramientas para ser más íntegros, más saludables. Más felices. Esto se traduce en que se sienten y son mejores médicos, mejores terapeutas, mejores padres, hijos, hermanos, maestros o amigos. En síntesis, mejores seres humanos

Además de sintergética, y con el mismo origen, también se ofrece “Manos”; ¿podría explicarnos en qué consiste y a quién se dirige?

La formación en sintergética y su práctica clínica en el ámbito profesional, tiene un nivel alto de exigencia y supone un gran compromiso en la adquisición de competencias cognitivas, y de manejo de tecnologías apropiadas propias de su ejercicio.

Manos es una propuesta de la sintergética que surge de la necesidad de extender sus principios operativos a un grupo mayor, sin exigencias de un grado de profesionalización importante. Esto implica una proyección del espíritu de la sintergética a grupos mucho más amplios para generar una cultura de autogestión de la propia salud y muy especialmente la capacitación de personas con aptitud para el servicio. Como complemento de la sintergética, Manos se ha ido expandiendo progresiva y rápidamente en muchos países y ciudades, donde su práctica se extiende especialmente a través del voluntariado.

El servicio a los demás juega un papel fundamental en la sintergética, háblenos de ello.

Para descubrir la cualidad y la esencia de las cosas uno se pregunta para qué sirven. Todo en el universo sirve para algo. Servir es la esencia de lo que somos.

La vida nos devuelve multiplicado lo que le damos. Dar de lo que esperamos recibir es una clave mayor para la realización. Si quieres amor, da mucho amor. Si quieres abundancia no la conseguirás dándole a la vida tu queja y tu miseria. No se puede ser más libre desde la actitud de la víctima. La cosecha de la abundancia, depende especialmente de la calidad de nuestra siembra. El servidor es un sembrador.

Vinimos a ser felices, y lo somos cuando damos lo mejor de nosotros. Sintergética y Manos nos capacitan para servir mejor.
¿Cuál sería el factor clave para mejorar nuestra salud y la de los que nos rodean?

Sólo tendríamos que ser de verdad lo que ya somos, y comprender que los otros nos necesitan, tanto como nosotros necesitamos de todos, para ser completos. Salir de la ignorancia de la ignorancia, saber que ignoramos y aprender que la vida es realmente un proceso de aprendizaje.

Esto implica salir del mundo de la confusión que nos impide disfrutar de la vida única e irrepetible que nos ha sido dada. Restaurar nuestra identidad, que es como la tierra que nos pertenece, y cultivarla. Restaurar nuestra biología, conociéndola y respetando sus demandas y sus ritmos, que nos llevan a disfrutar la danza de la vida en nuestro cuerpo. Encontrar el camino de la realización personal cultivando los talentos que tenemos, para sembrar en la cultura, que es como el cultivo de la vida colectiva. Así sabremos que somos mucho más que nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestra mente. Así trascenderemos, sin necesidad de abandonar el cuerpo. Así viviremos para la vida, que es sagrada; así podremos promover la salud. Así podremos amar la vida, consagrar lo mejor de nosotros a la vida, y salir de la confusión que conduce a creer que el sentido de la vida es el cuerpo, el placer o el poder. Así tendremos el poder y el placer de vivir cuidando del cuerpo como el precioso instrumento que nos permite resonar con la música de la vida. Entonces el músico, el que realmente somos, podrá dar su nota justa en el concierto de la vida.

Doctor, si hubiese un mensaje que mereciese ser escuchado por toda la humanidad, ¿cuál sería?

La creación necesita de cada ser humano. Cuando damos nuestra nota única e irrepetible a la sinfonía de la creación, nuestra vida se convierte en música y danza. Entonces cantamos y danzamos, nos volvemos a crear, nos recreamos. Entonces nos realizamos, damos lo que vinimos a dar desde el ser. Servimos. Somos felices. Y no vinimos a otra cosa que a serlo.

Artículo publicado en la Revista Vivo Sano nº8




VANDANA SHIVA: “EL PATRIARCADO DESTRUIRÁ EL PLANETA SI NO LO FRENAMOS”



Tengo 63 años. Soy de Dehradun (India). Soy filósofa de la ciencia y ciudadana profesional de la Tierra. Tengo un hijo de 33 años. ¿Política? ¡Democracia planetaria verdadera! ¿Creencias? Las diosas-madre antiguas, el Principio Femenino. El ecofeminismo traerá la biocivilización

Qué es el ecofeminismo?

La mejor respuesta a la crisis civilizatoria que padecemos. La formulé hace veinte años: cada día es más vigente y necesaria.

¿Ecología más feminismo?

Sí, porque tanto la crisis medioambiental como la socioeconómica son de raíz sexo­genérica.

¿El varón es culpable?

No simplifique: el sistema patriarcal capitalista. Un orden de valores que desvaloriza, esclaviza y explota a las mujeres, cuyo trabajo en casa y en el campo ha sido siempre el verdadero sostén de la humanidad.

¿Desde cuándo sometemos a la mujer?

Hablo de era antropocénica, intrínsecamente destructiva de la naturaleza y de la feminidad, ligada a la violencia y la guerra. No siempre fue así: en la remota antigüedad venerábamos a diosas, representación del respeto a la Tierra Madre.

¿El capitalismo expresa el patriarcado?

Obviamente, es fruto de la prolongada ­explotación masculina, acumulativa y destructiva, con violencia contra las mujeres, los niños, los débiles, las semillas…

¿Las semillas?

Las variedades semillas de los cereales y hortalizas han sido seleccionadas por las mujeres generación tras generación, durante miles de años. Las mujeres son las parteras de la agricultura. Y ahora resulta que nos piratean las semillas…

¿Piratean? ¿Quién?

Grandes corporaciones de agroingeniería alimentaria como Monsanto-Bayer: modifican algún gen de una variedad de semilla ¡y la patentan, como si no fueran de la vida, como si fuesen suyas! Eso se llama biopiratería.

¿Tan grave es la cosa?

¡Nuestra libertad está en juego! Perdemos variedades de semillas, empobreciendo este patrimonio de la humanidad. Si viniese una plaga, la falta de variedad arrasaría todo, o acabaríamos en manos de una corporación. El 1% de la humanidad domina al otro 99%.

¿Podemos enderezar esto?

Luchando juntos, sí. En India hemos conseguido nuevas leyes que protejan a los campesinos de abusos, y también a las mujeres.

¿Ha mejorado el trato a las mujeres desde su niñez?

Recuerdo a las mujeres en las minas: se enfrentaron a una mafia armada, bloqueando la mina. ¡Las mujeres son valientes! Cada vez que flaqueo, pienso en aquellas mujeres y me vuelven las fuerzas. ¿Y sabe de dónde viene esa fuerza?

¿De dónde?

De la hierba que pisan, de la tierra misma. El poder de la naturaleza está en nosotras.

¿Y no en el varón?

También…, si renuncia al patriarcado, sistema de explotación destructiva de la tierra, de sus minerales, vegetales y animales. Tres aspectos expresan el patriarcado: la colonización, el maquinismo industrial…

Las máquinas nos han reportado prosperidad.

Sólo para los que mandan. No hay progreso con maltrato a la naturaleza, si la agredimos como a un objeto inanimado, eso es esquilmarla, un atraso. Y la tercera expresión patriarcal es el atropello a la sabiduría de la mujer, culminada por el capitalismo

¿Qué puede hacer el ecofeminismo?

Eco viene del griego oikos: casa. De ahí economía: ¡sin el trabajo doméstico femenino, no hay riqueza! Es un trabajo creativo. El capitalismo es extractivo, destruye.

Un ejemplo.

Desde 1995, en India se han suicidado 300.000 campesinos, extorsionados económicamente por los amos de semillas y pesticidas. Es un crimen contra la Tierra y la humanidad. Incluyo los transgénicos.

¿Qué les pasa?

Causan patologías: si hay más niños autistas que nunca, se debe a los transgénicos.

Es una afirmación arriesgada…

La sostengo. Están afectando al desarrollo neuronal de los bebés y propician cánceres en la población. ¡Hay que frenarlos!

Debe de ser usted una bestia negra para muchos.

Me llaman ludita, reaccionaria, incendiaria… Pero no me callarán. De las mujeres vendrá la salvación, seguiremos luchando. Igual que fuimos lectoras de semillas, ahora somos lectoras del presente y predictoras de la biocivilización.

¿Qué es la biocivilización?

Hacernos conscientes de que los humanos formamos parte de la Tierra, que no somos un ente separado. Cambiemos de modelo y diluiremos las miserias del patriarcado: cambio climático, desigualdad, insolidaridad, guerra.

¿Ecofeminismo al poder?

Frenaría el proyecto tóxico de dominación sobre la naturaleza y la mujer, insalubre e irresponsable. La naturaleza viviría, sería sostenible.

Y si no…, nos iremos a otro planeta.

Un concepto muy patriarcal: seguir conquistando y destruyendo… No, respetemos los recursos de la tierra y vivamos a gusto en este planeta: el ecofeminismo es el camino de la biocivilización planetaria.

Fuente: Mundo Nuevo





“VIVIMOS ATRAPADOS ENTRE EL PASADO Y EL FUTURO” ECKHAR T TOLLE



El yo y el conmigo

"No puedo seguir viviendo conmigo. Ese pensamiento se repetía en mi mente una y otra vez. Entonces, de repente, me di cuenta de que era un pensamiento muy peculiar: ¿soy uno o dos? Si no puedo vivir conmigo, debe de haber dos yoes: el yo y el conmigo con el que ya no puedo vivir. Quizá, pensé, sólo uno de los dos sea real". Así comenzó su transformación, que alcanzó gran lucidez. Abandonó su puesto de investigador en la Universidad de Cambridge y se dedicó a dar seminarios por el mundo.

Tengo 59 años. Nací en Alemania y vivo en Vancouver. Me licencié en Londres en Filosofía y Letras. Vivo en pareja. Doy conferencias por el mundo sobre el poder del ahora. Política, economía y estructuras sociales son un reflejo de la conciencia del individuo. Está surgiendo una nueva conciencia que todavía no ha alcanzado a los políticos.




La mente humana tiene un elemento muy grande de disfunción, casi de locura, basta ver la historia del siglo XX. Pero creo que estamos ante un cambio de conciencia.

¿Por qué?

Recibo a diario cientos de cartas y correos de gente de todo el mundo que está experimentando esa transformación. Cuando se alcance un número crítico, veremos un cambio global.

¿Y en qué consiste ese cambio individual que será global?

En tomar conciencia de que dentro de la mente hay una voz que constantemente habla: es el diálogo interior.

Ruido...

Dicen los psicólogos que el 98% de los pensamientos cotidianos son repeticiones de pensamientos antiguos. La mayoría de la gente se ha identificado con esa voz, cree que ella es la voz.

¿Y qué somos?

El sentido de lo que soy, del yo, deriva de los pensamientos, de esa voz que me cuenta mi historia personal y las cosas con las que me identifico. Pero más allá de este yo superficial hay un yo más profundo con el que hemos perdido el contacto.

¿No somos un conjunto de vivencias y sentimientos?

Nos identificamos con el pasado y nos proyectamos en el futuro. Nuestra mente busca la realización en el momento próximo: dentro de una hora, un mes o cinco años. Vivimos tratando de llegar al momento siguiente, y eso se ha convertido en un patrón mental que nos hace vivir en un estado perpetuo de insatisfacción, porque no realizamos lo más importante que hay en la vida, que es el momento presente.

¿Cómo cambiar ese patrón mental?

El primer paso es tomar conciencia de que hay una voz en mi mente que es en realidad un antiguo pensamiento que se repite. El segundo paso es hacerse más consciente de nuestra relación con el momento presente; es decir, preguntarse muchas veces al día cuál es mi relación con el momento presente: ¿trato ese momento como si fuera mi amigo o mi enemigo?

Entiendo.

O estamos en una situación de oposición al momento presente (no me gusta donde estoy, esto no debería pasar, no me gusta lo que haces...), o simplemente lo utilizamos para llegar al momento próximo en el que me gustaría estar.

Así la vida se pierde. ¿Qué hacemos?

Siendo consciente, tengo el poder de elegir transformar el presente en un amigo. La vida y el momento presente son lo mismo, no aceptarlo es estar contra la vida.

Pero hay trabajos que terminar, proyectos...

No estoy hablando de tiempo de reloj sino de tiempo psicológico. La mente es una herramienta útil: tengo ese proyecto y le dedico un tiempo de reloj con presencia. La disfunción es proyectarse mentalmente en el futuro, pensar que quieres acabar mientras estás en ello, eso es el estrés. Le daré algunos consejos: empiece por sentir la vida dentro de su cuerpo.

¿Cómo?

Cierre los ojos y pregúntese cómo puede saber si su mano todavía está ahí; entonces la atención va de la cabeza - donde normalmente reside- a la mano: sentirá una cierta vitalidad en ella. Esa energía, ese calor, puede sentirlo en el resto del cuerpo. Sentir el cuerpo puede ser un ancla para el momento presente. Basta un minuto, pero hay que hacerlo varias veces al día.

¿Sentir la vida más allá de los pensamientos?

Exacto, cada vez que lo haces estás presente. Otro consejo es tomar conciencia de las percepciones sensoriales. Si quiere entrar en el momento presente, ancle parte de la atención en el cuerpo y el resto en percibir lo que le rodea. La compulsión de nombrar lo que vemos y enjuiciar desaparece.

En el hacer nos perdemos.

Porque el ruido mental nos controla. Otra práctica es hacer las cosas cotidianas con consciencia, cosas que hasta ahora eran un medio para llegar a un fin. Sienta el agua fría cuando se lava las manos.

No pensar, percibir.

Así es, introducir poco a poco presencia en la vida, darle calidad. El momento presente no es lo que sucede sino tu consciencia. Debemos introducir esa dimensión en nuestra vida y durante un tiempo la vieja consciencia vendrá y nos perderemos en ella, pero volveremos a despertarnos.


¿Y las emociones?

Son una reacción del cuerpo a los pensamientos. Si la mente me dice que una situación es mala o desagradable, el cuerpo lo acepta como realidad y tengo emociones negativas. Transformamos casi toda nuestra vida en algo problemático.

El sufrimiento se acumula...

Los pensamientos crean emociones, emociones que a su vez refuerzan viejos dolores emocionales. Pero si estás presente, el cuerpo dolor, como yo lo llamo, no puede utilizar tus pensamientos. Sabes que sientes frustración o rabia, pero no te identificas con ello.

¿Cómo romper la distancia con los otros?

Por medio de los pensamientos yo me interpreto a mí mismo, me nombro mi vida como buena o mala, defino mi existencia por medio de palabras. Yo me lo hago a mí mismo y lo hago con las otras personas, ésa es la separación que cada persona siente: la pantalla mental que surge cuando lo único que tienes son tus pensamientos.


 Fuente: Conciencia Cristalina




LAS 15 MEJORES INFUSIONES PARA BAJAR LA TENSIÓN ALTA



La hipertensión es un padecimiento que no desaparece por medio de tratamiento, pero éste es necesario para mantenerla controlada. Además de los fármacos destinados a bajar la presión arterial podemos usar ciertas infusiones para ayudarnos. Consulta siempre con tu médico antes de tomar cualquier planta medicinal.
Además de cambiar los hábitos alimenticios en caso de no ser los apropiados, y de llevar una vida más activa, a continuación queremos mostrarte cuáles pueden ser las mejores infusiones que pueden ayudarte a bajar la presión o tensión arterial alta debido a su efecto hipotensivo.

1.- Infusión de ajo
Este alimento medicamento ha probado tener propiedades beneficiosas para la salud cardiovascular, especialmente para la hiperlipidemia (exceso de grasa en sangre) y además, el ajo posee la acción hipotensiva, vasodilatadora y antioxidante que va a contribuir a reducir la tensión arterial alta. Uno de los principales principios activos que otorgan al ajo de sus propiedades es la alicina.
El efecto hipotensor de este alimento puede ser significativo, inclúyelo en tu dieta regularmente y preferentemente tómalo sin freirlo o someterlo a altas temperaturas para que no pierda sus propiedades y beneficios.
Otra buena opción de tomar el ajo es cortarlo por la mitad longitudinalmente y dejarlo en un vaso con agua durante toda la noche. Por la mañana bebe el agua y, si lo deseas, ingiere también el ajo.
Lee más información interesante sobre el ajo.

2.- Infusión de rooibos
Según estudios este (mal llamado) té alivia el problema de la presión arterial alta porque contribuye a mejorar la salud cardiovascular.
Por la conclusión a la que llegan estos estudios, una infusión de rooibos es muy efectiva para contribuir a bajar la tensión alta. Tómala en cualquier momento del día, incluso por la noche, ya que, el rooibos no tiene teína (cafeína) y no afectará a tu sueño.
El rooibos, que amenudo se confunde con el té rojo, tiene interesantes propiedades y beneficios para la salud. Te invito a conocer más sobre el rooibos.

3.- Infusión de apio para la tensión alta
El apio tiene muchas propiedades incluyendo las diuréticas, por eso es recomendado para bajar la presión arterial.
Este té de apio ayuda a reducir la acumulación o retención de líquidos, lo cual lo vuelve hipotensor. También el apio nos ayuda a                                             eliminar toxinas.                                            
Para prepararlo, añade a un litro de agua hirviendo tres ramas de apio troceadas. Tapa el cazo o la olla y deja hervir por unos diez minutos. Después se deja reposar hasta que se enfríe a temperatura ambiente. Cuela la infusión y agrega limón al servirlo. Tómalo en cualquier momento del día.
                                                                                                   
  4.- Infusión de hojas Moringa
La infusión de las hojas de moringa puede ser otra ayuda natural para reducir los niveles de la presión arterial. Se prepara la infusión con 5 gramos de hojas secas por cada 200 ml de agua caliente. Lo dejas reposar entre 5 y 7 minutos y después se filtra y se bebe cuando la infusión se ha enfriado a temperatura ambiente.
Esta infusión contribuirá a bajar la tensión rápido.
Te recomiendo que leas más información sobre los efectos de la moringa, también llamada el árbol de la vida, en la salud.

5.- Infusión de plantago o llantén
El llantén o también llamado plantago, Blond psyllium, es otro remedio natural que nos ofrece la naturaleza para contribuir a reducir los niveles elevados de la presión arterial alta.
Los flavonoides que contiene esta planta medicinal pueden ayudarnos consumido en infusión y también en suplemento tomado diariamente.
Elabora la infusión de plantago o llantén añadiendo una cucharadita de la planta seca a 200 ml de agua muy caliente (no hace falta que hierba). La tapas y dejas reposar durante 5 minutos. Después se cuela y una vez que la infusión se ha enfriado se bebe poco a poco.
Descubre qué otros beneficios para la salud tiene el llantén.

6.- Infusión de té verde para la tensión alta
La composición química del té verde le otorga propiedades terapéuticas muy interesantes, como por ejemplo el efecto relajante, ideal para que los vasos sanguíneos se relajen.
Estudios llevados a cabo sobre la hipertensión concluyen que esta acción relajante del té verde mejora en gran medida los efectos de la tensión alta y contribuyen a evitar que vuelva a subir.
Para preparar un té verde solo tienes que poner a calentar unos 200 ml de agua (un vaso) y cuando rompa a hervir apagas el fuego y añades una cucharadita de té verde. Tapa el cazo y deja reposar entre 3 y 6 minutos. Después se cuela y se bebe poco a poco.
Te mostramos más propiedades y beneficios del té verde.

7.- Infusión de cantueso o tomillo borriquero
El llamado comúnmente tomillo borriquero o cantueso, con el nombre científico Lavandula stoechas, ha mostrado en estudios que tiene capacidad para bajar la presión arterial, manifestando de forma clara sus propiedades antihipertensivas.
Prepara la infusión de tomillo o cantueso añadiendo una cucharadita de la planta medicinal seca a 200 ml de agua muy caliente. Deja que repose durante 5 minutos y después se filtra y se bebe la infusión poco a poco.
Lee más sobre los usos y propiedades del tomillo.

8.- Infusión de té blanco
La función de la infusión del té blanco, al igual que otras infusiones, es la de mejorar la función cardiaca.
Tiene la cualidad de bajar la presión alta porque los principios activos del té blanco contribuyen a que las arterias se distiendan. Además, el té blanco reduce el colesterol alto, lo cual contribuye a mejorar la función arterial si se toma de manera regular.
Lee Cómo usar el aceite de oliva para cuidar piel y cabello
¿Quieres saber cómo preparar la infusión de té blanco? Tan solo debes añadir una cucharadita de té blanco a 200 ml (un vaso) de agua muy caliente, casi hirviendo. Tapas el vaso y lo dejas reposar 3 ó 4 minutos. Después lo filtras y debes el té poco a poco cuando se ha enfriado.

9.- Infusión de tila para la hipertensión
El tilo es una hierba que ayuda a relajar las paredes de los vasos sanguíneos porque favorece que la sangre sea más rala. En consecuencia, al aliviar la tensión de las venas, el corazón trabaja mejor y la presión arterial baja. Prepárate una infusión de tila.
Descubre las propiedades del tilo y para qué sirve esta planta medicinal.

10.- Infusión de hojas y semillas de zanahoria
Las hojas y semillas de la zanahoria tienen efecto hipotensor, siendo beneficiosas para prevenir y reducir la tensión alta de una manera natural.
Se pueden consumir las hojas frescas en ensalada u otros platos que desees o bien preparar las hojas en infusión. En cuanto a las semillas de zanahoria, se deben machacar (previamente aclaradas con agua) y dejarlas en agua caliente durante una hora. Después se cuelan las semillas y se toma la infusión. Puedes añadir las semillas machacadas a otros platos.
Se ha visto que la zanahoria tiene un efecto beneficioso en estudios in vitro y con animales.

11.- Infusión de hojas de olivo para la tensión alta
Sabiendo que el aceite de oliva virgen es uno de los alimentos estrella en la dieta Mediterránea no nos sorprende que las hojas del olivo también nos aporten beneficios a la salud.
Las hojas de olivo son una excelente opción para preparar infusiones que nos ayuden a reducir la tensión arterial elevada.
Se trata de un remedio natural para bajar la presión alta porque favorece la función cardiaca. Los principios activos que forman parte de su composición permiten la dilatación de los vasos sanguíneos, reduce el colesterol y tiene acción diurética.
Elabora la infusión de hojas de olivo añadiendo a un cazo con agua hirviendo 6 gramos de esta hoja. Apaga el fuego, tapa y deja reposar por 10 minutos. Después se cuela y se bebe poco a poco según se enfría la infusión.

12.- Infusión de Rompepiedras para la presión alta
La planta medicinal conocida popularmente como rompepiedras, de nombre científico Lepidium latifolium, tiene cualidades terapéuticas comprobadas como hipotensivo debido principalmente a su acción diurética.
Para que esta infusión sea efectiva en el tratamiento natural de la tensión alta, se deben tomar entre 3 y 5 gramos de la planta seca. Y se elabora una infusión con 1 cucharadita de la hoja seca por 200 ml de agua caliente (un vaso). Deja reposar 5 minutos y después lo filtras y bebes cuando se haya enfriado a temperatura ambiente.

13.- Infusión de albahaca
El efecto sobre la hipertensión de la infusión de la hoja de albahaca puede ser una ayuda para controlar la tensión arterial rápido, ya que su efecto se produce de inmediato.
Se toma elaborando una infusión con 5 gramos de la hoja seca por 200 ml de agua caliente. Se deja reposar 10 minutos y después de colarlo se bebe poco a poco.
La albahaca es una planta aromática y medicinal con propiedades muy interesantes para la salud, lee más sobre la albacaca.

14.- Infusión de raíz de jengibre
No podía faltar la raíz de jengibre en este listado de infusiones para bajar la tensión alta. Tiene la cualidad de mejorar la circulación de la sangre y de relajar los músculos que rodean los vasos sanguíneos. Esto repercute en el organismo causando un efecto hipotensivo, beneficioso para las personas con altos valores en su tensión arterial. Toma la infusión de jengibre cuando lo necesites.
Lee mi artículo sobre las propiedades del jengibre para que puedas conocer todos los beneficios que ofrece para la salud.    
                                                                                                                                                   
15.- Té de Jamaica o té de hibiscus para la tensión alta
La infusión de té de Jamaina (Hibiscus sabdariffa) puede usarse a manera ayuda como tratamiento natural para la tensión alta, pues los estudios que se han llevado a cabo con el té de Jamaica demuestran que en un periodo de tan solo 6 semanas ayuda a bajar los niveles de la presión alta hasta en 13 puntos.

Para mejores resultados se recomienda tomar tres tazas de té al día. Lo puedes tomar tanto caliente como frío o incluso helado.

¿Qué debo comer para bajar la presión alta?


La alimentación es la base de una buena salud. Si en nuestra dieta cotidiana inlcuimos comida basura o chatarra y los productos ultraprocesados es imposible que podamos estar sanos.
Cualquier persona debe cuidar su alimentación, pero las personas hipertensas en especial debe incluir en su día a día algunos alimentos beneficiosos como por ejemplo:
Las verduras deben estar presente, al menos, en el almuerzo y la cena. Se pueden tomar crudas en ensaladas (hoja de espinaca, zanahoria, etc.) y cocinada (preferentemente al vapor o al horno para conservar sus propiedades nutricionales).
Aumentar el consumo de frutas de temporada. En especial el guanábano ha mostrado tener efecto hipotensivo.
Incluir cereales integrales como la avena (avena en grano y avena en copos) y pseudocereales como el trigo sarraceno o alforfón y la quinoa.
Tomar varias veces en semana legumbres (como los guisantes o arvejas, garbanzos, lentejas, alubias o porotos, tamarindo, judías verdes o ejotes, habas, algarroba, etc.)
Que no falten los frutos secos, son ricos en grasas beneficiosas (entre ellas omega 3) que cuidan de nuestro sistema cardiovascular y nos aportan proteína y nutrientes esenciales. Pistachos, nueces, avellanas, almendras o piñones son algunos ejemplos de frutos secos a incluir en la dieta.
Priorizar el consumo de pescados y aves al de carnes rojas y evita consumir productos procesados de carne (como embutido y fiambre).
Se recomienda disminuir el consumo de sal y azúcar y de los productos ultraprocesados o la llamada comida chatarra.
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Estilo de vida saludable contra la hipertensión
Tanto la alimentación como otras rutinas diarias deben ser modificadas cuando somos hipertensos. Por lo tanto, se recomienda un estilo de vida más saludable, evitando el consumo excesivo de alcohol y café,  eliminando en lo posible el uso del tabaco y realizando ejercicio físico que a su vez facilite controlar el peso y mejorar nuestro organismo.

¿Cómo bajar la presión arterial rápido?
Cuando la presión está alta y requerimos bajarla rápidamente, el zumo de limón es ideal. A algunas personas les funciona muy bien tomar el zumo de medio limón de manera resuelta, esperar en reposo uno diez minutos y luego tomar el zumo de la otra mitad. También se puede mezclar con un vaso de agua.
La esencia de vainilla en ayunas también es recomendable para estos casos.
Se recomienda mantener estrictamente la medicación farmacológica indicada por el facultativo. Aunque las infusiones pueden ser muy eficaces, se debe controlar los niveles de tensión por parte del médico de manera periódica.
Esta es información general. Para saber qué infusión o infusiones pueden ser beneficiosas en tu caso particular consulta con tu médico para que te pueda dar unas pautas personalizadas en función de tu historial médico y tus necesidades.

Fuente: ECOagricultor
(Extracto del blog del mismo titullo de Ecoagricultor)