La mostaza se ha
utilizado desde la antigüedad con fines terapéuticos, especialmente como
vasodilatadora en caso de dolor muscular, lumbalgia, ciática, artritis, etc.
Propiedades y Usos de la Mostaza
Las semillas de la
mostaza (Brassica) han sido utilizadas desde hace miles de años por casi todas
las grandes civilizaciones para tratar numerosas dolencias.
Su sabor tan especial y
sus propiedades terapéuticas la convierten en una planta que conviene tener sí
o sí en la despensa.
Propiedades de la mostaza
La mostaza pertenece a
la familia de las crucíferas, al igual que el brócoli y son muchas las
variedades de esta planta, entre las cuales cabe destacar la mostaza blanca y
la mostaza negra.
Nutricionalmente
hablando, las semillas de mostaza son particularmente ricas en algunos
minerales como magnesio, selenio, potasio y fósforo. Pero la aplicación más
importante que tienen, sobre todo a nivel externo, son sus propiedades
vasodilatadoras, es decir, su capacidad para generar calor y aumentar el riego
sanguíneo.
No obstante, siempre
hemos de usar la mostaza con bastante moderación, pues también contiene aceites
esenciales irritantes que pueden llegar a producir quemaduras cuando se aplica
en la piel.
En general, la mostaza
se ha utilizado tradicionalmente en caso de:
Dolores musculares
crónicos
Artritis
Ciática
Lumbalgias
Hipertensión
Pies cansados
Dolor de cabeza y
migraña
Catarro
Asma
Congestión nasal
Estimulante del apetito
y digestiva
Aplicaciones de la
mostaza
Para aprovechar las propiedades de la mostaza, existen dos
opciones:
Vía externa: Aplicando
cataplasmas de mostaza (de ello te hablaremos más abajo) o baños de mostaza
Vía interna: La mostaza
no suele emplearse como remedio medicinal por vía interna porque sus
propiedades irritantes hacen que no se pueda ingerir mucha cantidad. No
obstante, podemos usar un poco como condimento en forma de salsa de mostaza.
Otras sustancias con las que combinar la mostaza
Una buena forma de aumentar
el efecto de la mostaza (tanto en cataplasma como en baños) es combinándola con
otras plantas o sustancias que hagan el mismo efecto, por ejemplo:
Arcilla roja
Jengibre
Canela
Aceite esencial de
canela
Aceite esencial de
manzanilla
Aceite vegetal de
caléndula
Cómo usar la mostaza en
cataplasma
Para elaborar un
cataplasma de mostaza sigue estos pasos:
Echa en un bol de
madera 1 parte de semillas de mostaza molida (harina de mostaza)
Añade la misma cantidad
de agua
Mezcla hasta obtener
una pasta
Coloca la pasta en la
parte central de un paño de lino, de forma que puedas enrollarlo y que la
mostaza no entre en contacto directo con la piel.
Aplicar el paño de lino
en la zona afectada o dolorida.
Cómo hacer un baño de mostaza
Para hacer baños de
pies con mostaza, sigue estos pasos:
Añade al agua de baño
de los pies 30g de harina de mostaza
Introduce los pies
durante 10 minutos
Limpia bien y retira
los posibles restos
Secar
Para hacer un baño de cuerpo con mostaza sigue estos pasos:
Llena la bañera con
agua caliente
Añade una bolsita de
lino con 300g de harina de mostaza
Introdúcete dentro
durante 10 minutos
Aclarar bien todo el
cuerpo
Secar
Precauciones del uso de
la mostaza
Tanto por vía interna
como por vía externa, hemos de tener cuidado con la mostaza pues, como
decíamos, contiene aceites esenciales y sustancias que irritan la piel (externa
e interna).
Por ello, debemos ser
cautelosos a la hora de ingerir salsa de mostaza y también tener mucho cuidado
con la reacción de la piel cuando la aplicamos en el cuerpo de forma externa,
retirando inmediatamente en caso de calor excesivo, picor, quemazón,
irritación, etc.
El uso de la mostaza en
la piel puede provocar:
Quemaduras
Ampollas
Dermatitis
Reacción alérgica
Fuente: Vida Natural
No hay comentarios:
Publicar un comentario