Tita Águeda y su tesoro


 

Como cada Navidad estábamos en casa de la tita Águeda.


Siempre la recuerdo muy, muy viejecita ya, con manos arrugadas, largos dedos arropados por un anillo, preciosas gafas doradas y pendientes de perlas; siempre sentada en su sillón, con un pequeño cofre de terciopelo rojo a su lado. Era precioso, con adornos dorados que brillaban incluso con poca luz.

Para nosotros, niños al fin y al cabo, aquel cofre solo podía esconder un gran tesoro. Imaginábamos monedas de oro, joyas, riquezas increíbles.
Casi al final de su vida, una Navidad nos miró con una sonrisa traviesa y nos preguntó:
—¿Queréis que abra el tesoro?
Por supuesto dijimos que sí, tan emocionados que no podíamos contener el nerviosismo, incluso recuerdo que yo temblaba. Cuando lo abrió, la ilusión se nos cayó al suelo estrepitosamente . Dentro no había oro ni joyas. Había fotos antiguas, cartas amarillentas por el tiempo, dibujos nuestros de cuando éramos aún más pequeños...

Nos miramos mutuamente y directamente dirigimos nuestras infantiles y desconcertadas miradas hacia ella, perplejos le preguntamos por qué no guardaba cosas de valor.
Tita Águeda, con una paz que aún recuerdo, nos dijo que había aprendido que esas cosas con el paso del tiempo se rompen, se pierden y desaparecen. Que lo que nunca se rompe ni se pierde es el amor compartido, las lecciones vividas, los regalos hechos desde el corazón y la ayuda ofrecida a los demás.
Nos enseñó que las cosas materiales van y vienen, ellas no nos definen ni nos acompañan hasta el final. La verdadera riqueza se cultiva en la salud, la familia, el crecimiento interior y el servicio lleno de amor y entrega.
Y que la única moneda que nadie puede quitarnos es el bien que dejamos en otros: esa será huella que siga viva en el corazón de cada persona que tocamos.
Hoy, muchos años después, sigo acordándome de la tita Águeda… y de su verdadero tesoro.


Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

DETECTA LAS MALAS VIBRAS:

 DETECTA LAS MALAS VIBRAS:

¿Te ha sucedido que estabas deseando llegar a casa para descansar, para descalzarte y repantigarse y olvidarte de todo y al llegar no has podido hacerlo pues notas que algo no está bien en casa y no sabes bien qué puede ser?

Y no, no necesariamente tiene que ver con problemas materiales y/o físicos, es algo como más profundo. Y es que la energía del lugar donde vives también influye en tu salud, estado de ánimo e incluso en la convivencia con el resto de personas que la habitan.

¿Cómo puedo saber si hay malas energías en mi casa?

·       Plantas tristes, que se marchitan y/o mueren, incluso aunque las cuides mucho.

·       Dolor físico, las personas que viven en allí suelen enfermar, estar tristes, apáticas… sin una razón aparente.

·       Ambiente pesado, se nota como una sensación de frío, olores raros, incluso como una pesadez en el ambiente, también se puede percibir la tristeza o incluso aunque la casa tenga muchas ventanas se ve apagada.

·       Es un lugar de conflictos, muchas discusiones trascurren a veces sin un motivo claro.

·       Las mascotas no están a gusto, se notan inquietas y nerviosas; a veces incluso asustadas.

·       Problemas para dormir, pesadillas frecuentes, cansancio extremo todo el día aunque se haya dormido lo suficiente.

·       Los electrodomésticos se estropean continuamente sin ninguna explicación. Se rompen muchos objetos a veces solo con rozarlos.

¡Ostras, a mi me pasa! ¿Qué puedo hacer?

Vamos a limpiar y armonizar la energía de este espacio.

·       Abre las ventanas y deja entrar la luz natural. Los lugares cerrados, oscuros, sin ventilación… son propicios para estancar la energía. “No tengo ventanas en este lugar concreto” Pues puedes colocar una campana y cada vez que entres al lugar hazla sonar, esto moviliza y purifica las energías.

·       Usa inciensos, sahumerios, hierbas como: palo santo, ruda, copal, sándalo… para purificar los ambientes. Muy importante la calidad del incienso, no todo lo que se vende es válido, acude a un herbolario, tienda esotérica de confianza y déjate aconsejar.

·       Coloca cristales y cuarzos como: amatista, cuarzo blanco, turmalina… para proteger y equilibrar el espacio. No todas las piedras sirven para lo mismo y además hay que limpiarlas, por lo que acude a un lugar como herbolario o tienda esotérica y déjate aconsejar sobre la piedra que mejor se adapta a ti y como limpiarla.

·       Orden y limpieza son imprescindibles. El desorden acumula energía estancada.

·       Escucha música suave, relajante, mantras… Yo tengo la costumbre de cuando salgo de casa dejo música con mantras para que limpien y purifiquen las energías de mi hogar mientras yo estoy fuera.

·       Enciende velas o velones para atraer paz, claridad, tranquilidad… No todos valen, muchos se hacen con derivados del petróleo o con grasas animales y esto lleva una semilla de muerte y sufrimiento lo que no lo hacen adecuado para nosotros. Busca siempre que sean vegetales o de cera de abeja.

·       Práctica Ho’Oponopono, el perdón y la gratitud son una excelente herramienta para limpiar energías.

·       Coloca plantas en casa y además de cuidarlas, háblales como a amigas, ellas ayudan a regenerar la energía del hogar. Además puedes usar:

o   Lengua de suegra: bloquea la negatividad.

o   Ruda: contra la envidia y el mal de ojo.

o   Bambú: equilibrio y prosperidad.

o   Lavanda: calma y serenidad

o   Áloe vera: protección y suerte.

o   Cactus: elimina malas vibras de aparatos electrónicos.

Y es que, RECUERDA tu casa, tu hogar, no es solo un lugar; es tu refugio, es donde debes de sentirte a salvo, descansado, donde te recargas, donde sientas que renuevas tu bienestar físico, emocional y espiritual.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

Dulcita la abejita


 

Un día Dulcita la abejita decidió dejar su colmena. Soñaba con conocer el mundo, buscar fama y alcanzar la felicidad.

Al principio, todo era emocionante y fascinante, pero con el paso del tiempo empezó a sentir un vacío: extrañaba a sus hermanas y la vida en el enjambre.

Un día, agotada y con el corazón lleno de dudas, salió de paseo y allí en aquel jardín encontró el polen más dulce que jamás había probado. Con él en sus alas, tomó valor y emprendió el camino de regreso a su hogar.

Pensaba que nadie la recibiría, que su partida les habría enfadado demasiado. Creía que así, al menos, tendría una excusa para no volver.

Pero al llegar, ocurrió algo inesperado: todo el enjambre salió a recibirla con alegría. Incluso la reina se adelantó y le dijo con ternura:

—Bienvenida, mi querida y pequeña Dulcita. Te hemos echado mucho de menos. La vida es demasiado corta para reproches. Si alguna vez necesitas buscar tu felicidad lejos, ve tranquila. Porque siempre que decidas regresar, aquí estaremos, esperándote.
Y allí todas las abejas se unieron en un cálido abrazo de amor y perdón.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

Dudas?

 


Yo no sé tú. Pero yo soy una persona que suele dudar poco en mis decisiones; sin embargo hay días que…

Me siento como en un super; mirando en la estantería de los yogures y pensando que comprar como si de esa decisión dependiera mi vida:

·       ¿Con azúcar, sin azúcar?

·       ¿Desnatado, entero, semi?

·       ¿Con sabores, natural, con trocitos?

Dudo todo el tiempo y… en fin, dudar no está mal, pues significa que pienso y que tengo la oportunidad de elegir.

Lo que ya no está tan bien es regodearme en la duda, balancearme en ella sin avanzar, sin moverme de mi zona de confort.

Pues si te detienes a meditar te darás cuenta que no elegir ya es en sí mismo una elección, y tal vez al final la más pesada; pues es la que te impide avanzar.

Si te fijas al final entre tanta duda no tomarás el ansiado yogur, sin darte cuenta que si compras el desnatado, con frutas y no es lo que pensabas puedes cambiar de opinión la próxima vez.

Pues de esto va la vida de aprender, de tomar decisiones, de acertar o tal vez no; pero en el fondo lo importante es el camino de búsqueda hacia lo correcto.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).

No tienes que ser perfecta

 

No tienes que ser perfecta

 

Querida alma luminosa, ¿te cuento un secreto?
No tienes que ser perfecta.
No tienes que hacerlo todo perfecto.
La vida es como una montaña rusa llena de subida, bajadas, movimientos inesperados y sabes? todo eso es perfecto, es realmente en la imperfección donde aprendemos, donde encontramos nuestra chispa.
Suelta el control, adereza tu vida y ríete cuando algo no salga como planeaste.
Lo importante es abrazar a tu yo interno con amor, aceptar y recordar que eres un ser en constante aprendizaje.
RECUERDA:
La magia está en ser tú, sin imitar a nadie, sin esforzarte todo el tiempo en ser perfecto y sobre todo la magia está en atreverse a jugar con las cartas que nos han tocado con una sonrisa y a nuestro propio ritmo.

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario

CUANDO LA MENTE GRITA

 

CUANDO LA MENTE GRITA

Me gusta hablar claro y de forma sencilla; pues el ser espiritual no está reñido con el ser sencillo, ni el ser intelectual.

Realmente no podemos hablar de crecimiento espiritual sin salud mental.

Sería como intentar meditar por primera vez en medio de una montaña rusa; por más cuencos tibetanos, inciensos, música relajante, mantras que intentásemos colocar a nuestro alrededor todo se iría abajo. Es decir; si nuestra mente está en medio del caos, buscar la paz espiritual es como buscar el cuerno del unicornio: una fantasía inefable, pero solo eso; algo muy lejos de la realidad muy difícil de conseguir.

Al costar tanto en esos momentos nos parece que nuestra mente conspira en nuestra contra, aunque no sea así.

Lo que ocurre es que nos lanzamos al mundo espiritual de cabeza para escapar de lo que no podemos controlar en nuestro entorno: estrés, ansiedad, pensamientos recurrentes, pensamientos negativos… creyendo que solo con “meditar, hacer yoga…” esto desaparece y…, no, para nada es así, todo esto sube con nosotros, pues la mente no calla nunca, es hiperactiva y sobre todo cuando intentas callarla es cuando menos lo hace. ¿Qué podemos hacer? ¿Solo me pasa a mí? ¿Los yoguis y demás si callan su mente? Es importante no enfadarte, no sobreesforzarte para acallarla, es mucho mejor escucharla con atención, entenderla, calmarla, enviarle amor… Es imposible alcanzar la paz desde un maratón de estrés, pensamientos recurrentes, ansiedad, pensamientos catastróficos…

Spoiler: imposible, esto no va a pasar.
Debemos de imaginar este proceso como una escalera hacia el cielo.
Tendremos que comenzar a subir peldaño a peldaño y detenernos en cada peldaño que este roto para repararlo y esto puede pasar por diferentes fases:

·       Descanso adecuado

·       Establecer límites sanos

·       Saber decir no

·       No cargar cargas ajenas

·       Acudir a terapia si es necesario

·       Hacer talleres

·       Autoconocimiento

Autora: Rosa Francés Cardona (Izha)
Acupuntora, MTC, hipnosis, Dietética y Nutrición, Coaching 3.0, Coach Solidario
Regente de la Herboristería Herbasana de Canals (Valencia).